En la mitología griega, el dios Ares no irrumpía en los espacios de deliberación: su dominio era el campo de batalla. Sin embargo, hoy asistimos a una inquietante mutación: la guerra (o su simulacro) ha ingresado en la σχολή (scholé), ese espacio originariamente destinado al ocio reflexivo y al cultivo del pensamiento.
Las noticias recientes en Argentina, y particularmente en la provincia de Córdoba, no son episodios aislados, sino síntomas de una transformación estructural: amenazas de tiroteos, circulación de mensajes intimidatorios en redes y baños escolares, y la presencia efectiva de armas en instituciones educativas. En los últimos días, múltiples establecimientos cordobeses activaron protocolos ante mensajes como “mañana tiroteo”, difundidos en redes sociales y espacios escolares[1]. En paralelo, se investiga un posible “reto viral” que habría replicado estas amenazas en al menos cinco provincias[2].
Incluso, casos concretos como el de un estudiante que llevó un arma a una escuela en Santa Rosa de Calamuchita (Córdoba), evidencian que el problema ya no es meramente simbólico[3]. Y pese a la negación de parte de los equipos de gestión de las instituciones educativas de nivel medio, no es un problema ajeno y lejano, ya está entre nosotros.
La pregunta filosófica es inevitable: ¿qué tipo de subjetividad produce una escuela donde la violencia armada ya no resulta impensable?
La ilusión de la excepcionalidad: violencia como fenómeno sistémico
El primer error analítico, una auténtica falacia de la excepción, consiste en tratar estos hechos como anomalías. Desde una perspectiva estructural, estamos ante una crisis del lazo social (Durkheim) y de la intersubjetividad (Husserl), donde la escuela deja de operar como mediadora simbólica.
La repetición de amenazas en múltiples provincias, muchas veces bajo formas miméticas, sugiere un fenómeno de contagio social (mimesis violenta, en términos de René Girard). No se trata solo de individuos aislados, sino de una dinámica de reproducción simbólica donde la violencia se vuelve lenguaje.
Aquí aparece un elemento inquietante: la banalización. Autoridades educativas han señalado que algunas amenazas son consideradas “bromas” por estudiantes, aun cuando implican operativos policiales y pánico colectivo[4].
Lo que está en juego es una forma de nihilismo práctico: la incapacidad de reconocer el peso ontológico del acto.
Thanatos en el aula: pulsión de muerte y subjetividad contemporánea
Desde el psicoanálisis freudiano, podríamos leer este fenómeno como una irrupción de la pulsión de muerte (Thanatos) en el espacio educativo. Pero reducirlo a una categoría clínica sería insuficiente.
La cuestión es más radical: vivimos en una cultura donde la violencia se estetiza, se viraliza y se convierte en espectáculo. En términos de Guy Debord, la violencia escolar no es ajena a la “sociedad del espectáculo”, sino una de sus manifestaciones más crudas.
La escuela, que debía ser espacio de logos, se ve colonizada por el pathos extremo.
La escuela como dispositivo ético-político: lectura desde la normativa
Frente a este escenario, la respuesta institucional no puede reducirse a la securitización. La propia guía del Ministerio de Educación de Córdoba advierte contra enfoques simplificadores y punitivos, proponiendo en cambio una perspectiva integral basada en derechos[5].
Allí se afirma que:
La escuela es un “ámbito privilegiado de encuentro, construcción de vínculos, cuidado y ejercicio pleno de derechos”.
Este enunciado es clave: define a la escuela no como espacio de control, sino como comunidad ética.
La guía propone cuatro enfoques fundamentales:
- Enfoque de derechos humanos → reconoce a cada estudiante como sujeto de derecho.
- Enfoque de vulnerabilidad → desplaza la culpa individual hacia condiciones estructurales.
- Interseccionalidad → visibiliza desigualdades múltiples.
- Resolución pacífica de conflictos → convierte el conflicto en instancia formativa.
Desde una perspectiva filosófica, estos principios configuran una ética del cuidado (ethos) que se opone a la lógica punitiva.
Pedagogía del acontecimiento: cómo intervenir sin caer en el moralismo
Aquí aparece el núcleo pedagógico del problema: ¿cómo abordar la violencia sin reproducirla simbólicamente?
Tres desplazamientos resultan necesarios:
1. De la disciplina al reconocimiento
Siguiendo a Axel Honneth, la violencia puede leerse como déficit de reconocimiento. La escuela debe restituir la dignidad simbólica.
2. De la sanción a la elaboración
La guía insiste en evitar la revictimización y priorizar la escucha activa. Esto implica un giro hermenéutico: comprender antes que castigar.
3. De la prevención técnica a la formación ética
No basta con protocolos; es necesario reconstruir el sentido del vínculo pedagógico.
Hipótesis crítica: la des-institucionalización de la escuela
Propongo una tesis fuerte: la violencia escolar actual es efecto de la pérdida de autoridad simbólica de la escuela.
No autoridad en sentido autoritario, sino en sentido arendtiano: la capacidad de introducir a las nuevas generaciones en un mundo común (Hannah Arendt).
Cuando esa mediación falla, emerge el vacío, y en ese vacío, la violencia.
La escuela deja de ser polis y se convierte en territorio.
En la mitología, Atenea representa la sabiduría estratégica frente a la brutalidad de Ares. La educación, en su sentido más profundo, es esa tensión.
Hoy, la pregunta no es solo cómo evitar la violencia, sino ¿qué tipo de humanidad estamos formando?
Si la escuela renuncia a su función simbólica, otros dispositivos (las redes, el mercado, la lógica del espectáculo) ocuparán su lugar. Y esos dispositivos no educan: capturan.
La tarea pedagógica, entonces, no es meramente preventiva, sino ontológica: reconstruir el sentido del estar-juntos (être-ensemble).
Porque cuando la escuela pierde su capacidad de significar, la violencia deja de ser impensable… y se vuelve posible.
Bibliografía
Debord, G. (1967). La société du spectacle. Buchet-Chastel.
Girard, R. (1972). La violence et le sacré. Grasset.
Honneth, A. (1997). La lucha por el reconocimiento. Crítica.
Ministerio de Educación de Córdoba. (2026). Guía provincial para la intervención en protección ante situaciones complejas.
Freud, S. (1920). Más allá del principio del placer.
Arendt, H. (1958). La condición humana. Paidós.
[1] https://www.radiolv11.com.ar/noticias/amenazas-tiroteo-escuelas-la-plata-cordoba-alarma-seguridad-2026
[2] https://viapais.com.ar/policiales/escalofriante-mensaje-escuelas-investigan-amenazas-balaceras-provincias-posible-reto-viral-tiktok_0_cZqswvqUiY.html
[3] https://www.infobae.com/sociedad/2026/04/01/panico-en-una-escuela-de-cordoba-un-alumno-llevo-un-arma-escondida-en-su-mochila/







